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La Copa de Europa

Fantômas: el morphing de la derrière-garde

Fantômas: el morphing de la derrière-garde

Ya Magritte en su fascinación por el personaje creado por Pierre Souvestre y Marcel Allain hace casi un siglo comprendio el valor mutante y transfigurador del que se erigiera como el villano más querido por los lectores del folletín policíaco. Un morphing de la derrière-garde que el mismo trailer del compendio filmado por Feuillade, editado por Kino, no duda en subrayar y que anticipa esa metamorfosis de la identidad plástica contemporánea propulsada por las nuevas tecnologías digitales. Lo más encantador del Fantômas de Maddin es la tierna transgresión genérica del personaje que hace suyo el disfraz del criminal: Wendy/ Chance, objeto de deseo de Sis y Guy, los dos hermanos que viven en el encierro mortuorio y decadente del faro-orfanato en Brand Upon The Brain!, está llamado a acabar con esa parálisis mediante su irresisitible atractivo sexual.


Drácula: ayer y hoy

Drácula: ayer y hoy

Tod Browning vs. Guy Maddin


ojos mutilados (IV)

ojos mutilados (IV)

Corte epidérmico, herida irreversible, agresión infinita, en pantalla es asimismo la brecha sobre el deslizante tacto del celuloide que, en su violencia, devuelve una blancura espesa, cegadora; una blancura cuya luminosidad remite al abismo inherente a la condición humana reflejado en su negativo fotográfico: es el blanco primigenio generador, asimismo, de imágenes.

Si convenimos que todo filme nace pues de un blanco, convenimos asimismo que toda ficción cinematográfica parte de un acto mutilador...

(Foto: "Dans Ma Peau", Marina de Van, 2002)


 


ojos mutilados (III)

ojos mutilados (III)

En 1977, Luis Buñuel culmina su trabajo fílmico con el contraplano de la imagen superior: Matthieu y Conchita miran a una dependienta que cose en el escaparate de una tienda una sábana manchada de sangre; una sábana ojo, sábana puerta, sábana sexo, sábana que al ser cosida cierra esa apertura del flujo mental del de Calanda y cierta historia del acto mutilador en la imagen cinematográfica.

 


ojos mutilados (II)

 

 

No solo 24 años separan ambos trabajos de Luis Buñuel, sino que los dos conforman un recorrido involucionista sobre la representación de la mutilación en pantalla. El cuerpo femenino, su ojo, su sexo, era resquebrajado mediante un primer plano aberrante en ’Un chien andalou’ (1929), mientras que en ’Él’ (1953), el actor masculino, trasunto de la mirada del cineasta, no puede más que enloquecer por no poder poseer del todo el cuerpo del otro, que, en un arranque de enajenación, tratará de mutilar (el sexo) para conservarlo sin llegar, no obstante, a consumar esa agresión.

ojos mutilados

"Y al igual que en Narciso veíamos en ella repetida nuestra propia figura deseada: sólo una leve distancia de agua nos separaba de la imagen, agua de nuestros sueños. Y de pronto el agua se secaba, el estanque se quedaba vacío ante nuestros ojos. Y en vez de los bellos ojos de la autómata, veíamos ante nosotros nuestros propios ojos arrancados, la imagen misma de lo siniestro […] Lo que en Buñuel-Dalí mostraban al principio de su Chien Andalou, el ojo rasgado, Hitchcock lo consumaba a mitad de película. Nuestro ojo perdía todo soporte de su unidad, unidad que se nos revelaba ficticia. Con ello, nos daba la clave fundamental para entender el film, para entender cualquier film: todo ese burbujeante mundo de ensueño, a través del cual circulaba una historia o narración aparentemente lineal, quedaba suspendida del hilo frágil e invisible que anudaba nuestro ojo soñador con el ojo de la imagen femenina."

Eugenio Trías, en "Lo bello y lo siniestro"

 

la mujer frente al espejo

la mujer frente al espejo

 

En 'Brand Upon The Brain!' (2006).

 

a propósito del rostro (II)

"El cine ordinario de Hollywood y de otros lugares ha tratado el rostro como sólo él podía tratarlo, como atributo de un sujeto libre e igual en derechos a todos los otros, pero que debe siempre volver a poner en juego su libertad y su igualdad confrontándola con la de lso otros sujetos libres e iguales. El rostro ordinario del cine es también el de la democracia occidental, es decir, americana y capitalista. Es uno de los rasgos del imperialismo, si ordinariedad es un orden."

Jacques Aumont, en "El rostro en el cine"

 

a propósito del rostro

"La analogía humana viene de una experiencia primordial, la del doble, cuyos mitos (hasta el Romanticismo, que los avivó con bastante delectacion) están basados en el espejo o en la sombra. Ahora bien, lo que fascina y seduce en el doble es que su forma es humana, que es ese otro que Yo soy. Es Narciso enamorado de sus facciones en el espejo, cuya historia vuelven a escribir un día u otro todos los adoelscentes. Es el sentimiento de que un personaje que sea mi doble sólo puede tener mi rostro, quizás invertido o sutilmente transformado. Pero en un sentido más real, además, el rostro es siempre el origen de la analogía, toda representación se fundamenta verdaderamente en el deseo del hombre de representarse a sí mismo como un rostro. Por eso, el esto-se-parece es la primera experiencia de la representación: el rostro se parece a sí mismo y, hay que añadir, a este respecto, interior y exteriormente. El rostro es, en efecto, la única parte de mi propio cuerpo que no veo nunca, más que en el espejo; no obstante, éste me da una visión falsa, diferente de la que tienen otros de mí. Pero esa visión objetivamente falsa es subjetivamente verdadera, ya que al volver del revés la izquierda y derecha (y no la parte superior y la inferior, comunes a todos, objetivas) como se vuelve un guante, proyecta así sobre el espacio la estructura de la mirada interior."

Jacques Aumont, en "El rostro en el cine"

 

Night Mayor

Night Mayor

 

Así se titula el último trabajo de Guy Maddin. Premio al mejor cortometraje experimental en el pasado South By Southwest. Cortesía de The National Film Board of Canada.

Lo puedes ver aquí.

 

de la catástrofe

 

De la catástrofe, de la quiebra de estabilidad, dice Godard, nace el cine.

sombra

 

De Murnau a Winnipeg: la sucesión de una sombra vampírica que viaja en el tiempo en busca del placer escofílico, la eterna juventud y la muerte, siempre pendiente, del cine analógico.

la noche eterna

"Seul demere le sentiment de légèrete qui est la mort même ou, pour le dire plus précisément, l'instant de ma mort désormais toujours en instance."

Maurice Blanchot, en 'L'instant de ma mort'

The Eye Like a Strange Balloon Mounts Toward Infinity

 

Edgar Allan Poe, Odilon Redon y Guy Maddin. Genealogie fantastique.

geología rizomática

"Todo rizoma comprende líneas de segmentariedad desde las que es estratificado, territorializado, organizado, significado, atribuido, etc.; pero también líneas de desterritorialización por las que se escapa sin cesar. Hay ruptura en el rizoma cada vez que líneas asegmentarias explotan en una línea de fuga, pero la línea de fuga forma parte del rizoma. Estas líneas no dehan de remitirse unas a las otras. Es por esto por lo que jamas se da un dualismo o una dicotomía, incluso bajo la forma rudimentaria delo bueno y lo malo. Se produce una ruptura, se traza una línea de fuga, pero siempre se corre el riesgo de reencontrar en ella organizaciones que reestratifican el poder de un conjunto, formaciones que devuelven el poder a un significante, atribuciones que reconstituyen un sujeto -todo lo que se quiera, desde los resurgimientos edípicos hasta las concreciones fascistas."

Gilles Deleuze y Felix Guattari sobre la naturaleza de los movimientos de la estructura rizomática en "Rizoma".

prefigurando el no-lugar

Sobre Haussmann: “París ha dejado para siempre de ser un conglomerado de pequeñas ciudades que tenían su fisonomía, su vida, donde se nacía, donde se moría, donde gustaba vivir, que nadie soñaba con abandonar, donde la naturaleza y la historia habían colaborado para realizar la variedad en la unidad. La centralización, la megalomanía han creado una ciudad artificial donde el parisino, rasgo esencial, ya no se siente en casa. Por eso, cuando puede, se va de ella, y ésta es una nueva necesidad, la manía del veraneo. A la inversa, en la ciudad desierta de sus habitantes, el extranjero llega en fecha fija: es la “estación”. El parisino, en su ciudad convertida en encrucijada cosmopolita, parece un desarraigado.”

 

Dubech D’Espezel (“Historia de París”, 1926) Pp 427-428, citado en "Libro de los pasajes", de Walter Benjamin

la ausencia como motivo

la ausencia como motivo

Esto no es arte, es la ausencia del arte:

"No-presente, no-ausente; (el)lo nos tienta de una manera que sólo podríamos hallar en aquellas situaciones en las que ya no estamos: salvo -salvo en el límite- situaciones denominadas "extremas", suponiendo que las haya."

Maurice Blanchot, en "El paso no más allá"

the heart of the world

La multiplicidad está precisamente en el Y

"...el Y no sólo hace bascular todas las relaciones, sino que hace bascular el ser, el verbo...etcétera. El Y "y... y... y..." es exactamente el tartamudeo creador, el uso extranjero de la lengua, por oposición a su utilización conforme y dominante fundada sobre el verno ser. [...] El Y, no es ni el uno ni el otro, está siempre entre los dos, es la frontera, una línea de huida o de flujo, lo único es que no la vemos, porque es lo menos perceptible posible. Y sin embargo, es en esta línea de huida donde ocurren las cosas, el devenir se forma, las revoluciones se esbozan."

Gilles Deleuze, a propósito de Jean-Luc Godard, en "Trois questions sur Six fois deus, sur et sous la communication".

it's a wonderful life

 

Nos lo recuerdan Sparklehorse y Guy Maddin. Llevan desde 2001 haciéndolo.