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La Copa de Europa

Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo

Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo

Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo (3,5/5)

Nunca es tarde si la risa es buena, más aún si hablamos de un logro que ha costado tanto como la adaptación de los cómics sobre los desastrosos Mortadelo y Filemón. En esta tercera película acerca de la pareja de agentes secretos, en la que regresa Javier Fesser como director de orquesta, se han dejado de tonterías y han apostado por llevar a la pantalla las aventuras de los espías como siempre han sido: en dibujo, aquí, claro, estereoscópico, como manda el mercado del siglo XXI.

Mortadelo y Filemón llegan en 3D, aunque su espíritu de percebe sigue anclado en ese lugar fuera del espacio-tiempo que es la impronta de Ibáñez. Pasa el tiempo y avanza la técnica pero sólo para que podamos reírnos más y mejor de los leñazos que sufren nuestros protagonistas, que en esta nueva entrega han de rescatar la caja fuerte del Súper, en manos de un loco argentino llamado Jimmy el cachondo.

Como la pareja, Fesser se entrega al máximo a la causa y Mortadelo y Filemón es probablemente la traslación más fiel a la esencia cómica de sus tebeos: accidentes non-stop, comedia disparatada y catálogo de cachivaches imposibles y descacharrantes. Incluso sale Julio Iglesias, con lo poco más se puede pedir.

 

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 28 de noviembre de 2014.

¿A quién pertenecen las imágenes?

¿A quién pertenecen las imágenes?

Los listos de la clase. Dos magníficos videoclips realizados por estos lares y estrenados antes de la elipsis navideña han vuelto a remarcar una evidencia incuestionable: cómo la apropiación de las imágenes hace palpitar y poner en marcha el relato audiovisual contemporáneo. El primero, Invisible Lights, de Nicolás Méndez para los neoyorquinos Scissors Sisters, hace del homenaje bandera y recrea muy nobles referencias (de Buñuel a Clouzot o Hitchcock) en una suerte de continuo tableaux vivant alucinado, alucinante y extremadamente placentero para connoisseurs cinematográficos. El segundo, Polivideo de Río por no llorar, a cargo de Rafa Cortés para los barceloneses Delafé y Las Flores Azules, funciona como una sinfonía de planos y contraplanos filmados por los asistentes al concierto que la banda ofreció en Barcelona en abril del año pasado y recogidos por el cineasta, que a modo de director de orquesta los ha editado y ultimado para dotar a ese cúmulo de fragmentos de una narración coherente en busca de la emoción. 

Si a primera vista no podría haber dos clips de estética más antagónica que éstos, les une que ninguno de sus realizadores posee las imágenes con las que trabaja, eso sí, de manera completamente contraria: Méndez se ciñe al subrayado enciclopédico, propio del pastiche posmoderno que aún colea, Cortés bucea en nuevas posibilidades de apropiación audiovisual, con la idea de la colaboración social (muy de estos tiempos 2.0) como ética de su trabajo; Méndez nos enseña la reproducción del que podría ser su santuario del cine, impone al espectador, al fin y al cabo, su gusto, su canon fílmico; Cortés trata de decirnos que todas las imágenes que se ven tienen un mismo valor, horizontal, democrático y, a la sazón, reciproco, no sin dejar de lado, por supuesto, su papel como demiurgo en todo ese sarao. Tan lejos y tan cerca ambos, sus propuestas resumen el devenir de la imagen hoy en día: de mano en mano y de pantalla en pantalla.

Lo que sé de los vampiros. Estoy haciendo este documental porque no quiero interpretar nunca más el papel de Joaquin Phoenix”, asegura el mismo Phoenix en un momento de I’m Still Here, documental del menor y más guapito de los hermanos Affleck, Cassey, que retrata el par de años de transformación del actor en cantante de hip-hop. Da igual saber que el filme es falso, es decir, que Phoenix jamás pensó en convertirse en rapero para encontrarse a si mismo o las miles de imbecilidades que realiza delante de la pantalla, la gamberrada de Affleck y del actor es de una astucia asombrosa. No sólo por ridiculizar a lo largo de ese tiempo a los medios de comunicación (sin duda el argumento más frívolo de todos), sino porque someterse al abandono tan radical de la imagen de uno mismo, y más en el caso de una estrella de Hollywood, no es ya atrevido, sino suicida. Phoenix se deja vampirizar por la cámara de tal modo que la representación de su broma acaba por desdibujar las fronteras entre lo que es cierto y lo que no lo es, lo que se ve y lo queda fuera de campo, lo que aparece en los medios y el registro doméstico, lo que ciegan los flashes y lo aparece en la intimidad, lo de fuera y lo de dentro... Esa reversibilidad, esa doblez en la que se cimienta el trabajo provoca confusión y desconcierto, pero sobre todo busca reflexionar sobre el poder de la imagen y su capacidad por hacer suya y sólo suya y sin piedad todo cuanto atrapa la cámara.

Parapetado tras la roñosa barba y las gafas de sol, en Miami, una de sus pocas actuaciones en el que es su nuevo rumbo artístico, Phoenix insiste en cantar “I’m still here”, tema que da título a la cinta, y llegados a esas alturas del filme uno ya sabe que Phoenix no está allí, que su deconstrucción ha llegado en esta mise en abîme hacia el infierno a un punto de no retorno. Después de dos años de locura situacionista, la secuencia de paulatina desaparición de Phoenix que cierra la película resume ese borde traspasado por el actor: ahí empieza a extinguirse la broma de director e intérprete, pero además se comprende que tras esa intensa impostura gonzo, a Phoenix no le pertenece ya no sólo su cuerpo, ni siquiera su sombra.

 

Paula Arantzazu Ruiz

Artículo aparecido en Sigueleyendo en enero de 2011.

 


What Fun Life Was

What Fun Life Was

La columna

 


'Justi&cia'

'Justi&cia'

Justi&cia (2,5/5 estrellas)

Estamos en una época en la que la ira de los ciudadanos parece querer hacer temblar el sistema - eso dicen algunos titulares de diarios-, y sabemos que se debe a que los de arriba han quemado demasiadas naves a costa de los de abajo. Hay maneras de sacudir a las instituciones, pero unos cuantos seguro que no se apuran si confiesan que más de una vez han fantaseado con darles un señor rapapolvo a los que se lo han llevado crudo mientras recortaban servicios. Pues bien, en Justi&cia se proyectan todas esas fantasías de rabia contra los que han querido beneficiarse de nuestra pauperización. La cinta es oportuna, pero entre sus otras virtudes encontramos a Álex Angulo acompañando un relato quijotesco sobre dos personajes salidos de la cabeza de Ibáñez y a la búsqueda de su propia redención gamberra.

 

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 7 de noviembre de 2014.


'Perdida' ('Gone Girl')

'Perdida' ('Gone Girl')

Perdida (4/5 estrellas)

Los hechos son siempre unos, pero la verdad, por mucho que nos cueste aceptarlo, es inescrutable: los relatos se multiplican, las versiones no son todas contrastables y las apariencias nos engañan. Esta idea que hace las delicias de postmodernos y relativistas también es la terrible conclusión que cimienta Perdida, el fantástico noir con el que la periodista y escritora Gillian Flynn sacudió la escena hace ya dos años y llevada ahora al cine por David Fincher, probablemente el cineasta estadounidense actual mejor dotado para el thriller.

Los seguidores de la obra de Flynn lo tienen algo crudo para dejarse sorprender por una trama que no impacta por igual en la segunda lectura, pero los que se acerquen sin información disfrutarán de lo lindo con un trabajo del que es preferible sólo contar su premisa: un hombre es acusado de la desaparición de su mujer justo cuando se cumple el quinto aniversario de su matrimonio, y el caso, por distintas razones y motivos, se convierte en carne de telediario a nivel nacional.

Sin apenas desviarse de la estructura del libro, el cineasta trenza una trama donde la desconfianza es el material sensible que moldear y donde cada uno de los personajes tiene una visión de los hechos que ofrecer, desde el marido a la esposa (gran acierto de casting escoger a Ben Affleck, pero más aún a Rosamund Pike, heredera perfecta de las gélidas rubias hithcockianas), sin olvidar a la familia, los abogados y los medios de comunicación. Motor y corazón de la intriga, esa miríada de interpretaciones de lo sucedido conforma, como se ha dicho, el núcleo de la película pero también el espejo donde Fincher y Flynn, que también ha participado del guión de la cinta, proyectan su pesimismo en torno a las relaciones maritales y proyectan el miedo que provoca preguntarse, con el rostro del otro frente al tuyo, qué demonios le pasa por la cabeza a tu compañero de cama.

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 10 de octubre de 2014.


'Yves Saint-Laurent'

'Yves Saint-Laurent'

Yves Saint-Laurent (1/5 estrellas)

No suele ser habitual en el cine europeo dos películas que compartan mismo asunto, pero se da la casualidad que en este 2014 han visto la luz un par de cintas sobre Yves Saint-Laurent, ambas con el único fin de dar cuenta sobre la tormentosa vida del genio de la costura y rebelde del prêt-à-porter.

El que llega hoy a nuestras pantallas es el biopic más temprano, dirigido por el también actor Jalil Lespert y presentado en la sección Panorama de la Berlinale, pese a tener el beneplácito de Pierre Bergé, salvaguarda del legado del diseñador y confidente leal de Saint-Laurent. Su padrinazgo es tal que incluso ha permitido a Lespert contar con prendas y objetos del modisto, aunque ello no se traduzca en lujo fílmico. Lamentablemente este primer retrato supone más bien un superfluo viaje por la vida de YSL, relatando con ligereza sus hitos profesionales y haciendo hincapié en los baches emocionales con Bergé, el otro gran protagonista y en ocasiones hasta ladrón de escenas.

Pasaríamos por alto ese detalle si no fuera por el bajo perfil del largometraje. Y es que para pretender ser un biopic sobre una de las personalidades más creativas del París bohemio y pijo post-sesentayochista, lo cierto es que el filme peca de rutinario y vago, y quedan muchos flancos por explorar: desde el desenfreno narcótico de la camadilla Rive Gauche a la masculinidad frágil y ambigua de Saint-Laurent. Quizá el otro biopic, a cargo de Bertrand Bonello, se atreva con esos meandros. Si llega, claro.

 

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 19 de septiembre de 2014.


'El hombre más buscado'

'El hombre más buscado'

El hombre más buscado (4/5 estrellas)  

Anton Corbijn, conocido por su trayectoria como fotógrafo post-punk y por el biopic del malogrado Ian Curtis, frontman de Joy Division, renuncia en El hombre más buscado a lo que quizá ha sido su santo y seña desde que aterrizó en el cine: el estilo.

Todo sea dicho: tampoco lo necesitaba para llevar a la gran pantalla esta mínima y a la vez intensa historia de John le Carré sobre las postrimerías del 11-S en la inteligencia internacional, pero se agradece el gesto de Corbijn a la hora de priorizar la narrativa y sus protagonistas, entre quienes sobresale un inmenso Philip Seymour Hoffman. Su fatídico deceso contribuye a ver su papel de director de una agencia antiterrorista en Hamburgo de manera más honda (la caracterización del personaje, de mirada ausente e inteligencia sensible, podría interpretarse como un oblicuo retrato del actor), aunque por fortuna El hombre más buscado no es la crónica de un declive, sino una estupenda cinta de suspense.

Corbijn sabe manejar el medio tiempo del relato de Le Carré y entre apenas sobresaltos nos ofrece una fatal mirada a las organizaciones de seguridad, más interesadas en los resultados urgentes que en la búsqueda del origen del mal. Ese hombre más buscado que da título al trabajo es en realidad un Macguffin, como sucede en muchas obras del escritor, con el que se nos expone el submundo del espionaje al merced de maquiavélicos agentes sin más fin que el ascenso profesional. El hombre más buscado es aquel que va al acecho de la verdad, pero esa integridad es en última instancia sinónimo de derrota.

 

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 12 de septiembre de 2014.



'La abeja Maya'

'La abeja Maya'

La abeja Maya (2,5/5 estrellas)

Aunque muchos crecimos viendo a esta simpática abeja en la televisión gracias a la serie japonesa de los setenta a cargo de Nippon Animation, el padre literario de esta antófila parlanchina es el alemán Waldemar Bonsels, por lo que no ha de extrañarnos que esta nueva versión en pantalla de La abeja maya provenga del país de Angela Merkel. No hay que tener miedo, sin embargo, de esta nueva adaptación porque pese a dos o tres cuestiones de la trama algo complejas, esta peliculita está pensada para los preescolares que a buen seguro disfrutarán con la pequeña y vivaracha protagonista. Los mayores echarán de menos canturrerar En un país multicolor... junto a su prole, pero por lo que parece en Alemania no son de cantar las alegría de la huerta.

 

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 5 de septiembre de 2014.


'Hércules'

'Hércules'

Hércules (2,5/ 5 estrellas)

Tras la secuela de 300, el Pompeya de Paul W.S. Anderson y La leyenda de Hércules, versión del mito a cargo de Renny Harlin, llega ahora el cuarto péplum del año y que también revisa la vida y obras del semidiós hijo de Zeus pero con mucho más atino e ironía que anteriores acercamientos. Y no sólo por el improbable estilismo capilar de Dwayne The Rock Johnson.

Basada en los cómics Hercules: The Thracian Wars del fallecido Steve Moore, Brett Ratner toma del material original la idea de que la leyenda de la fuerza inhumana de Hércules no es más que eso, pura cháchara que el guerrero utiliza para su provecho como mercenario que cobra su peso en oro. Esa relectura posmoderna no es especialmente novedosa, pero en un subgénero más preocupado por enfatizar el tamaño de los bíceps de sus protagonistas, se agradece un poco de sentido del humor y sorpresas narrativas.

Aunque lejos de retratar la historia de Hércules como una patraña, el filme transforma el hilo de los acontecimientos y nos aproxima a una fantasía sobre lo que sucedió tras cumplir los doce trabajos que en la mitología le ordenó la despiadada diosa Hera. Y nos presenta a un héroe atormentado pero también una figura paterna que se gana el cariño de su inesperada banda de mercenarios a golpe de garrote.

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 5 de septiembre de 2014.


'El secuestro de Michel Houellebecq'

'El secuestro de Michel Houellebecq'

El secuestro de Michel Houellebecq (3,5/5 estrellas)

Michel Houellebecq es un maestro en el arte de la boutade y de la incorrección política: sin pelos en la lengua, ha sembrado de puñetazos a la sociedad contemporánea su obra literaria a la vez que se ha convertido en un ava raris de la escena literaria francesa. Un amante de cosas tan dispares como las anchoas, la sobrasada de Mercadona y la prosa vertiginosa de Jean-Patrick Manchette es un bicho raro en toda regla.

Y tras prodigarse en recitales, festivales como el FIB y otras soirées más o menos exquisitas, de un tiempo a esta parte ha decidido que el cine es lo suyo y, aprovechando una extraña anécdota que aconteció en 2011, cuando la prensa le dio por desaparecido (quizá raptado por células de Al-Qaeda) al no presentarse a sus compromisos promocionales tras la publicación de El mapa y el territorio, se atreve a parodiarse a sí mismo en esta cinta policíaca a caballo entre el falso documental y la autoficción, más perversa que hilarante, más inquietante que abiertamente cómica. El secuestro de Michel Houellebecq nos enseña, a la postre, a un Houellebecq transformado en un bufón viejo, gruñón, aunque lúcido y en ocasiones hasta enternecedor. Quizá la edad haya atenuado la mala leche del escritor, pero no su capacidad para poner de los nervios a quienes han de aguantar sus roces. Aunque, todo sea dicho, el director Guillaume Nicloux, sale más que bien parado del experimento.

 

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 29 de agosto de 2014.

 


'Amigos de más'

'Amigos de más'

Amigos de más (2,5/5 estrellas)

 

La llamada friendzone es la temida situación a la que está abocado el pagafantas: la de ser el mejor amigo de la chica de la que está enamorado. En el corazón de esa zona de amistad se encuentran Wallace (Daniel Radcliffe) y Chantry (Zoe Kazan), tan cerca como colegas y tan lejos como pareja, en Amigos de más, comedia romántica en clave hipster del trágico relato del pagafantas, retratado con atino por Borja Cobeaga en su película homónima. A falta del tono castizo sobre el perdedor de aquel filme, aquí hay unas cuantas carcajadas y Radcliffe es un enorme acierto de casting, pero si algo demuestra esta película es que actualmente no hay nada más conservador (y cursi) que la cultura del indie.

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 29 de agosto de 2014.


'Guardianes de la galaxia'

'Guardianes de la galaxia'

Guardianes de la galaxia (3,5/5 estrellas)

Quienes habían dado por perdido el sentido del humor en las películas de Marvel, Guardianes de la galaxia viene a refutar el giro dark que estaban tomando los trabajos de la compañía, amén de encumbrar el genio de serie Z de James Gunn, quien con este asegurado éxito parece que puede hacerle sombra al mismísimo Joss Whedon, el director de Marvel Los Vengadores.

Elucubraciones aparte, Guardianes de la galaxia retoma el tono gamberro y funky que se echaba de menos en los filmes de cómics (a excepción de Iron Man) y atreve a batirse con la obra cumbre del sci-fi familiar, La guerra de las galaxias, merced un plantel de personajes carismáticos, sexys, divertidos y con unas líneas de diálogo que serán recordadas por la generación Millennial durante años. Como también se rememorará el tándem formado por Rocket Racoon y Groot, estrellas indiscutibles del guión del propio Gunn, en el que, por supuesto, no faltan guiños ni a George Lucas ni al plantel de cineastas estadounidenses que llenaron las sesiones de tarde durante los años ochenta: de Joe Dante a Carpenter, en ese pastiche pulp de citas que habita en el corazón de Guardianes de la galaxia palpita mucho amor y respeto por los referentes. Que tiemble J.J. Abrams, porque James Gunn con su space opera ha puesto el listón ya demasiado alto.

 

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 15 de agosto de 2014.



'The Last Diamond'

'The Last Diamond'

The Last Diamond (2,5/5 estrellas)

El golpe perfecto es un clásico en el cine francés y, aunque en los últimos tiempos el polar se ha desviado hacia historias carcelarias, en cuestión de atracos los galos dominan la tradición. No es que The Last Diamond, dirigida por Eric Barbier, juegue en la liga de Dassin o Melville, pero sí es un entretenido thriller en torno a un exquisito diamante florentino que además cuenta con el carisma de su protagonista, Yvan Attal, y con la gracia de Berénice Bejo. Su fotogenia suple la carencia de profundidad de los personajes que interpretan, meras marionetas al servicio del asalto de ese pedrusco; y del mismo modo, Barbier teje un largometraje que apenas se desvía del libro de estilo del noir.

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 15 de agosto de 2014.


'Transformers: La era de la extinción'

'Transformers: La era de la extinción'

Transformers: La era de la extinción (1/5 estrellas)

Más que renovación de la atracción circense y de la montaña rusa, la saga Transformers, a cargo de Michael Bay, es un machacón circense, cinematográfico y digital que arrasa con cualquier espectador que se le ponga a tiro. Con la cuarta entrega superando todo récord de recaudación gracias al pujante público chino, ya resulta muy complicado esquivar a este mazacote cinematográfico que cada vez es más grande, más ruidoso y con mayores efectos visuales para el delirio de los fans.

Cabe reconocer que Transformers: La era de la extinción arranca con una suerte de prólogo muy inspirado y prometedor donde se subraya la belleza de lo obsoleto y que hace pensar en el Bay que a muchos nos gustaría que fuera el de siempre - el Bay que firmó Dolor y dinero el año pasado-: en una sucesión de secuencias hay una escena en un cine abandonado y se nos presenta al personaje de Mark Wahlberg como al clásico antihéroe que pobló muchas películas estadounidenses durante la década de los setenta y ochenta. Lamentablemente, esos destellos de poesía se quedan en un suspiro en cuanto hacen acto de presencia los tiros, las vueltas de campana de los Transformers y las persecuciones de vértigo propias de la franquicia. No tardan en llegar y acompañados del descarado product placement que también caracteriza a la saga. De hecho, uno de los problemas de tamaño titánico de este nuevo capítulo es la cantidad de compromisos contractuales de Bay y compañía, que hacen que la cosa se alargue hasta el tedio: Transformers: La era de la extinción dura casi tres horas y en su último tramo uno ya no sabe dónde meterse para protegerse de la chatarra y de la publicidad.

Sea como fuere, el efecto acumulativo forma parte del ADN de estas producciones y Transformers: La era de la extinción no se aleja de las líneas marcadas, por lo que su grandilocuencia F/X es inversamente proporcional a las sorpresas que depara, a excepción de su inicio y de un anticlímax sobrecogedor y acongojante por las azoteas de Hong-Kong; bocanadas de aire y de cine con alma ante tanto lustre de fuego y destrucción.

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 8 de agosto de 2014.

 


'#Chef'

'#Chef'

#Chef (2,5/5 estrellas)

Gracias a programas como MasterChef y Crónicas Carnívoras, nuestra hambre catódica parece haber quedado saciada, aún a riesgo de empacho por el monopolio de la cocina en los horarios de máxima audiencia. El buen comer es un valor seguro, para qué engañarnos, y desde hace un tiempo también el cine lleva apostando por mostrarnos en pantalla los vaivenes culinarios de cocinillas de diversa índole.

El último en hacerse un hueco en el subgénero es el estadounidense Jon Favreau, conocido por dirigir Iron Man y por su buena amistad con Robert Downey Jr., quien con #Chef ha llevado (en parte) al séptimo arte la historia de éxito de los puestos de tacos Kogi BBQ, toda una sensación en Los Ángeles, y de paso nos enseña que la suma de redes sociales y gastronomía es una operación irreversible. Favreau interpreta al protagonista de esta película de espíritu veraniego, un chef que descubre al mismo tiempo que la libertad creativa es un bien escaso y que hay que ir con ojo con las libertades que uno se toma en Twitter: acaban de despedirle del restaurante que le dio a conocer tiempo atrás y tiene una guerra en ciernes con uno de los blogueros más influyentes de la comunidad foodie angelina.

Con este punto de partida, Favreau cuece una comedia con encanto que además se erige como una buena oportunidad para conocer los mejunjes favoritos de la costa y el sur estadounidenses. También es cierto que se echan de menos más recetas e imágenes que despierten el apetito visual y que algún que otro ingrediente de la receta sobra (¡qué lástima Sofía Vergara!); pero a la postre #Chef llega todo lo lejos que pretende, especialmente como simpático ejemplo de película-fusión de la cultura yanqui y de la latina. Del mismo modo que el fenómeno de los tacos tex-mex y comida coreana que toma como inspiración la película, Favreau también celebra los sabores originales de lo mestizo. Al menos, todo lo mestizo que se atreve una producción de Hollywood.  

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 8 de agosto de 2014.

 


'El árbol magnético'

'El árbol magnético'

El árbol magnético (2,5/5 estrellas)

En su debut en largo, la gallega Isabel Ayguavives dibuja una película de reencuentros que sigue a un joven (Andrés Gertrudix) en su regreso a su país de origen, Chile, tras varios años de periplo por Europa. Ese viaje de vuelta que subyace en El árbol magnético no es tanto un trayecto de rencores sino de incertezas y sobre todo es una experiencia con la que Ayguavives ha querido expresar el desarraigo y la distancia que separa pasado y presente. Entre la melancolía y la inquietud, El árbol magnético se beneficia de unas interpretaciones muy vívidas, a las que no hace justicia, sin embargo un arranque algo desvaído. Tampoco la carencia de tensión dramática en el corazón del filme, algo que lastra esta historia mínima sobre los paisajes físicos y emocionales que ya han dejado de pertenecernos.

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 1 de agosto de 2014.



'Viajo sola'

'Viajo sola'

Viajo sola (2/5 estrellas)

La protagonista de Viajo Sola tiene lo que a primera vista parece uno de los mejores trabajos del mundo: como inspectora de hotel viaja por medio mundo evaluando si estos establecimientos cumplen los estándares de lujo que prometen. Pero la película de Maria Sole Tognazzi (hija del famoso actor italiano Ugo Tognazzi) no pretende esbozar el submundo hotelero y las relaciones que se fraguan en esos lugares, sino hablar de la crisis de la mediana edad de Irene (estupenda Margherita Buy), su principal personaje, quien a sus 40 años descubre que ha estado evadiendo compromisos al mismo tiempo que sumaba puntos en su tarjeta VIP de las principales compañías aéreas.

Menos aguda de lo que apunta su premisa, en su cinta Tognazzi se centra antes en el melodrama emocional de la protagonista que en disparar contra las convenciones sociales. Irene siempre aparece aburrida de su vida, incapaz de establecer relaciones íntimas o frívolas con la gente que se cruza por su vida, tan cansada como cansino es en ocasiones el tono crepuscular del trabajo. Viajo sola es la historia de un cambio, pero quizá su protagonista merecía menos condescendencia.

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 1 de agosto de 2014.



'Sex Tape'

'Sex Tape'

Sex Tape (0/5 estrella)

Jason Segel y Cameron Díaz demostraron su buena química en Bad Teacher hace ya tres años y alguien pensó que sería una buena idea juntarlos de nuevo en otro trabajo coprotagonizado por un iPad. Olvídense de la película X que funciona como MacGuffin trapero en Sex Tape porque en realidad este largometraje es más parecido a un publirreportaje sobre Apple que a una comedia romántica al uso. Aquí las curvas de Díaz han sido sustituidas como reclamo por la manzanita corporativa, que ejerce de verdadero objeto de deseo. Es bastante probable que la palabra iPad aparezca idénticas veces en el guión que la palabra sexo, con lo que el mensaje es claro: mejor una tableta de marca que un buen vídeo porno.

 

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica aparecida en La cartelera - Levante el 25 de julio de 2014.


'The Extraordinary Tale'

'The Extraordinary Tale'

The Extraordinary Tale (1,5/5 estrella) 

Con un único escenario y un par de personajes, en The Extraordinary Tale los andaluces Laura Alvea y José F. Ortuño plantean un chico encuentra a chica de tintes perversos y abiertamente excéntrico, sobre cómo dos extraños acaban enamorándose y, del mismo modo que en la vida real, descubren que la convivencia, en ocasiones, desquicia la cabeza. Su película, a su vez, también pone a prueba la paciencia del espectador.

Para trazar esa larga caída hacia el hastío conyugal, los directores huyen de todo naturalismo y apuestan por una fábula alegórica que conjuga el tono infantil con el humor negro, amén de unos personajes arquetípicos que se mueven y gesticulan como un clown y una estrategia de cámara à la Jean Pierre Jeunet. No es difícil ver en la protagonista una trasunta de la Amélie Poulain, por mucho que Alvea y Ortuño se empeñen en negar las influencias. Sea como fuere, a The Extraordinary Tale le falta ese ingrediente que la convierta en extraordinaria, única. Hay ideas que aspiran a reformular la atmósfera gótica de los hermanos Quay, pero la extravagancia formal y siniestra de la pareja de directores carece de verdadera alma.

Paula Arantzazu Ruiz

Crítica sin aparecer en La cartelera - Levante para el estreno de la película el 25 de julio de 2014.


'Así duele un verano (2014 reboot)'

Así duele un verano (2014 reboot) by Paula Arantzazu Ruiz on Mixcloud