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La Copa de Europa

Donostiako Zinemaldia Nazioarteko 9 (Palmarés)

SECCIÓN OFICIAL

Premio del Jurado al mejor guión a Guy Hibbert y Paul Greengrass por "OMAGH"

Premio del Jurado a la mejor fotografía a Marcel Zyskind por "Nine Songs"

Concha de Plata al mejor actor a Ulrich Thomsen por "Brothers"

Concha de Plata a la mejor actriz a Connie Nielsen por "Brothers"

Concha de Plata a la mejor directora a Xu Jinglei por "Letter from an Unknown Woman"

Premio Especial del Jurado a "Sam Zimske Noci" de Goran Paskaljevic

Concha de Oro a la mejor película a "Turtles can fly" de Bahman Ghobadi

PREMIO ALTADIS-NUEVOS DIRECTORES

Mención especial a "Boats out of Watermelon Rinds" de Ahmet Uluçay

Premio Altadis-Nuevos Directores a Lucile Hadzihalilovic por "Innocence"

PREMIO TCM DEL PÚBLICO

"Diarios de una motocicleta" de Walter Salles

Premio Fipresci de la 52 edición del Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebástian

"Bombón, el perro" de Carlos Sorín

Donostiako Zinemaldia Nazioarteko 8 (joder, que bueno está el cogote de merluza)

El casillero, como su nombre indica, es una pequeña taquilla donde cada día depositan información de la programación diaria del festival. Pero no sólo la agenda de las proyecciones o de las ruedas de prensa, sino que además te pasan los dossieres de prensa de cada una de las películas que se proyectan. Una infinidad de papeluchos, cdses, camisetas, e incluso bolsitos que se amontonan día tras día. Total, si no pasas a vaciarlo en un par de jornadas (como yo hago) se te acumulan los papeles de tal manera que casi parece el fregadero de tu casa, lleno hasta arriba de platos, un domingo cualquiera.
De momento "Le domoiselle d' honneur" de Claude Chabrol, "Sumas y restas" de Víctor Gavira, "Notre Musique" de Jean-Luc Godard, "Nine Songs" de Michael Winterbottom y "Uno" de Aksel Hennie. Muchas de las otras películas programadas están llenas de excelentísimas intenciones morales y vaguedad de contenidos cinematográficos. Esta noche veremos las contraindicaciones del fast-food. Con Ronald McDonald como co-protagonista. Tanto debe asustar este documental de "porciones épicas" que los del McDonald's no han dudado en publicar un anuncio en El Diario Vasco de hoy. Página 65: "Decir que en McDonald's sólo hacemos hamburguesas es sólo media verdad. Ésta es la otra media." Atención a una de la frases del panfleto a toda página que la cadena de fast-food ha publicado: "1993 [...] Y ese mismo año decidimos que no podíamos pasar más tiempo sin gazpacho. " Precocinado, por supuesto.

...

Apunte: "Roma" de Aristarain ganará la Concha de Oro a la mejor película. Ante la escasa calidad y maestría de las películas de la sección oficial de este año, el jurado, presidido por Vargas Llosa, seguro que apuesta por la morriña ñoña y más o menos patria de aquél que se alzó con este mismo premio hace ya doce años. Es una lástima.

Donostiako Zinemaldia Nazioarteko 7

La mejor manera de caer simpático a los pinchadiscos de cualquier lugar es escribir notas pidiéndoles que te gustaría escuchar. Nosotras lo intentamos la otra noche. ¿Puedes poner Los Planetas, porfi? Por ejemplo "De Viaje" o "Pesadilla en el parque de atracciones" Un dibujo del Sistema Solar remataba la primera cara de la hoja (im-presionante), y por detrás se leía ¿A qué sí? De dj a dj. En el primer bar, que estaba en el casco antiguo no nos funcionó el asunto, pero no fue culpa de la fantástica nota que habíamos creado, sino porque el pincha en cuestión prefería poner alguno de los hits de tech-merengue del verano a pinchar el otrora clásico de las pistas de baile, "Billie Jean". En el siguiente bar que fuimos, el Pokhara, en la zona de Reyes Católicos, el pincha era mucho más arriesgado en sus propuestas (sonaron los Sccisors Sisters), pero era un vago, y su pereza hizo que nos quedaramos sin escuchar a Los Planetas esa noche. Y además se quedó con la nota. De todas maneras, horas más tarde (de día, hacía sol), brindamos con el enésimo JB con Cola las notas de "David y Claudia" mientras bailábamos sobre la alfombra de una buhardilla donostiarra.
El Bataplán, digamos, es la discoteca como de moda por estas latitudes. Aquí se hacen casi todas las fiestas del festival. Tiene forma rectangular, con dos barras en los extremos rodeadas de filamentos de plástico que cuelgan desde el techo y que proporcionan un ligero tono entre íntimo y moderno al lugar. Paralela a la pista, hay una terraza alargada que da a La Concha. Se ve toda la bahía y cómo las pequeñas olas tubulares se acercan a la fina arena, poco a poco. La marea está baja.
(Los dj's no saben de música, y por muchas notas simpáticas que les pases no te ponen la canción que quieres. Anoche nos moríamos por bailar Phoenix.)

Donostiako Zinemaldia Nazioarteko 6 (yeah, yeah, yeah, sex & rock n' roll)

La otra noche nos sentimos un poquito más estrellas. Del rock n' roll, del cine y del firmamento. Caminar por encima de la alfombra roja ante las miradas de un sinfín de personas y dejar que un par de taquilleros vestidos de esmoquín rompan tu entrada para la sesión no tiene precio. Y al inicio y al final de la proyección, los aplausos para el director y los actores de la película.
Winterbottom es fantástico a todas horas y eso que la rueda de prensa fue un auténtico aburrimiento (que si sexo por aquí, que si no te preocupa que tachen la película de pornográfica, que si es un videoclip...), y a pesar de que sus Nine Songs estén un poco descompensadas, no pude evitar sentirme reflejada a lo largo de las emociones carnales y musicales que se proyectan en esos 69 minutos de película.
(En la proyección de "Nine Songs" el calvo nihilista se ha sentado en una butaca al lado del pasillo, y eso que sus principios morales eran tajantes ante la posibilidad de ver una película de sexo al lado de una abuela. Aunque, no obstante, sus principios morales también subrayaban que el festival de cine era aburrido y superficial. Igual que Donosti. Igual que todas las chicas.)

Donostiako Zinemaldia Nazioarteko 5

Donostiako Zinemaldia Nazioarteko 5

Los hay que se pierden por Madrid, por Barcelona y los hay que se pierden en Donostia y en todas partes. Puedo decir que soy de las que se pierden en todas partes. Porque ya desde el principio te ves venir. Y es que antes de coger el coche para hacer uno de esos viajes iniciáticos (mi primero en dos años)ya no pude evitar perderme. Coge el coche de resaca de toda la gaseosa ingerida. Como mínimo suenan los Moving Units y Los Planetas (a Xavi no le dejamos poner nada de música -las chicas, las tiranas-). Y la llegada a la ciudad de La Concha, descoloque completo. Podemos afirmar los compañeros de viaje que ésta debe ser sin duda la ciudad más jodida para aparcar el coche. Por la noche, unos pinchos, unos zuritos y a preparar mi primera crónica. Edurne sale en busca de pequeños testimonios que le den su opinión sobre el festival y acabamos topando con un calvo nihilista que realmente, pensamos, se debe aburrir inmensamente en esta ciudad. 22.39 H, primera aparición estelar de mi voz en las ondas de radio.
El jueves recojo la acreditación, con esa foto tan espeluznante en la que parezco recién salida de algún club en los que rodó la parte de los conciertos el Winterbottom para sus nueve canciones. Información de ruedas de prensa. Papeles, papeles. La sala de prensa del Kursaal está plagada de periodistas, muchos en busca de más papeles, otros recogiendo la horrible bolsa del festival, en forma de bolsa playera con la imagen gráfica del festival serigrafiada. Y por fuera, la alfombra roja aguanta como una jabata la contínua lluvia. Para ella el día siguiente será el de su lucimiento.
Los pinchos -uno de esos tópicos inevitables de todo aquél que viaja a Euskadi- son abundantes, variados y especialmente buenos. Se pueden acompañar de una botella de sidra que con el dosificador siempre es más facil para escanciarla. Reconozco que a mí me encanta escanciar. También se puedn acompañar los pinchos con una caña de cerveza, o con txacolí, el vino blanco -un poco espumoso, también debe escanciarse- de estas tierras vascas. Los pinchos los puedes comer a todas horas porque desde bien entradda la mañana ya te encuentras con más de veinte platos con pinchos diferentes esperando en la barra a ser comidos.
Cuando el viernes por la mañana nos encontramos, no podemos evitar sentirnos cursimente emocionados por acudir al primer, primer, PRIMER, pase de "Melinda y Melinda", la última película de Woody Allen. Pienso que no debemos ser los únicos porque "El Diario Vasco" abre su portada con la noticia de que Allen pisará San Sebastian, y además, hay una larga cola en el Kursaal para entrar a la proyección. Nos sentamos en el piso de arriba, y no podemos dejar de estar boquiabiertos. El Kursaal por dentro es todavía más inmenso de lo que parece. Paredes cubiertas de madera, las butacas están tan empinadas que parece que vayas a caerte por un precipicio, y la pantalla blanca reluce por detrás del telón de color típicamente berenjena. Nos había llegado el rumor de que Allen presentaría este primer pase, pero finalmente no aparece. Casi dos horas más tarde termina la película, (no la voy a contar, porque ésta la estrenan), y tras mil aplausos bajo corriendo a la sala de ruedas de prensa. Aparece Mr. Allen con el equipo artístico del filme y todos los periodistas aplauden de pie mientras los fotógrafos, en avalancha, se pelean por el pasillo de enfrente de la mesa para conseguir la instantánea de la mañana. Woody Allen está especialmente ingenioso esa mañana. A uno de los periodistas le cierra la boca con un lacónico "ME PARECE UN POCO BIZARRA ESA OBSERVACIÓN" cuando éste le pregunta sobre un par de referencias a Stanley Donen y a Billy Wilder que le pareció encontrar en "Melinda y Melinda". A otra pregunta sobre una posible referencia shakesperiana en el nombre de Melinda, la protagonista, Allen responde que es un nombre que le resulta muy fácil teclearlo en la máquina de escribir, y que por eso lo escogió. Nos confiesa también que se equivocó al escoger el clarinete como instrumento, porque definitivamente el piano es uno de los instrumentos musicales más sexys -tocar el piano con un cigarrillo en la boca es una imagen irresistible según Allen, mientras que al tocar el clarinete a uno se le hinchan los carrillos y pareces de todo menos sexy-. Ahora está rodando en Londres, pero insinuó que quizás rodara en Barcelona, así, quién sabe, puede ser que un día nos lo encontrmos paseando por el Gótico. También nos aseguró que todavía le quedan muchas ideas para hacer películas y que le gustaría hacer películas hasta morir. Ahí queda todo.
Como no tenemos suficiente con la dosis matutina de ingenio made in Manhattan, por la tarde vamos a ver "What's up Tiger Lily?", un film que sería las delicias del Priante -estética 60, glamour en cada plano-, y que es un ejemplo de como hacer de una peli de espías japoneses una de las grandes paridas de tu carrera, de la de Allen, digo, y es que más adelante él renegó de este film.
A eso de las diez, se estrena la alfombra roja, y entre empujones y gritos de "¡Pedro, Pedro!, se me ocurre que a pesar de no estar pisando el terciopelo rojo, mis acompañantes siempre serán más majos que el que iba esa noche con la Pataky. Seguro.
A las 22H "Notre Musique", Premio Fipresci al mejor film del año. Una pequeña joya que Godard, el mítico Godard nos ha regalado este año. Poesía cinematográfica. Melancolía y esperanza en cada plano, un guión que se basa en las ausencias y que, sin embargo, está completamente lleno de sentido en sus intenciones. Tres actos: Muerte, Purgatorio, Paraíso, en donde explica cuál es el son en el que nos movemos, de modo absurdo, los humanos. Tres actos en donde, asimismo, el ensayo teórico se aproxima, más que nunca, a la irremediable praxis de la vida: el plano y el contraplano, el enfrentamiento por el espacio visual, la contradicción mostrada desde las manos de un Godard ya mayor, pero igual de combativo.
El primer Jack Daniel's con hielo hizo que el sábado fuera un día inexistente. A las cinco de la tarde me metía en la cama no sin antes superar con más gracia que pena uno de los grandes momentos iniciáticos de mi carrera como periodista. Y las consecuencias de no dormir en dos días son perderte el pase de prensa de "Nine Songs" como mínimo y reordenar el horario de las películas que vas a ver,y eso es cosa complicada, lo prometo.
Hoy llueve, los zapatos rosas que llevo me hacen resbalar a la mínima de cambio, y todavía quedan muchas películas por delante (desde hoy mismo, voy a forrar mis carpetas de estudiante senior con fotos de Michael Winterbottom sonriendo)."

HOY

Hoy seminario de análisis de la actualidad. El terrorismo vuelve a la palestra, muy a nuestro pesar, y uno acaba por percibir que ya va a ser imposible desayunar sin ver la noticía de bombas en escuelas, aviones que estallan en los aires, o bombas en trenes. Olvidando el recuerdo, en Bilbao los astilleros todavía no se acaban de creer las promesas y el buen talante del presidente de gobierno, y deciden continuar la huelga. Por si acaso, piensan. Los lunes al sol. Bardem ha vuelto a ganar y ya es el mejor actor español. Tiene esa garra que también tenía Rabal. Aunque yo no creo que vaya a ver el mar adentrándose. Prefiero observar la enfermedad en su crudeza que con azúcar bienintencionado. Para mí, la cita es de aquí tres días.

A nueve de septiembre

Leí La Vanguardia y me asombré de lo mucho que se puede novelar la (furtiva) reunión que mantuvo Carod con la cúpula de E.T.A. El tal Alexandre, un intento de Capote a lo nacionalista catalán, cuenta que los euskalduna no estuvieron a la altura de la fama de gastrónomos que suelen ostentar. Arroz precocinado. Literatura para el once de septiembre anuncian.
Ojeé el Cultura/s y leí mi columna favorita de la sección de música. Esta vez dedicada a Jahbitat. Hip-hop venezolano y subterráneo desde la ciudad condal.
Proyectos. Radio. Radio. Radio.
Arreglé el piso de mi padre (está en la capital interpretando a Murray en su propio Lost in Translation).
Entonces llamé a mis amigos (por cuarta, quinta, primera vez en este caso) y en el Dry Martini nos hinchamos a ginebras. Ha sido entonces cuando arreglé la socialización. Con muchas ganas.
(Me dicen que hay que darle gracias a Corcuera por habernos dado un D.N.I como Dios manda ¿?)

Kill Caries vol.2

Kill Caries vol.2

El sentido arácnido nunca falla.

Moving Units

Moving Units

Son de San Diego, L.A. Su primer grupo se llamaba Festival of Dead Deer, algo así como el festival de los renos degollados (no estoy segura, pero mola esta traducción), y era una banda de hardcore. Desde el 2001 tocan algo parecido a post-punk y "Between Us & Them" es una de las mejores canciones del mundo.

Inversión no versionada

El próximo lunes a las cinco de la tarde en la 210. Más me vale.

Incorrect@s

Edurne, Merche y Yo VS. In Design

El suicidio de Lucas

El suicidio de Lucas

Consumidor cultural. Ésta es mi pequeña y satírica definición sobre todo lo que pasó. Un poco cruel, un poco cierta. Cdses, entrevistas con el Loriga, con el Jordà, reportajes de la agitada vida nocturna de Barcelona, mis nuevas adquisiciones musicales gracias al soulseek, revistas de tendencias y un largo etcétera. Nada de todas esas cosas, sin embargo y en contra de lo que se pueda pensar, le sentaron mal. Estaba claro, era un snob de cuidado. Porque no es lo mismo la banda sonora de, ¡oh!, Lost in Translation que el Boom 6. Y es que Lucas, al final, se comía lo que le echaran. Es lo malo de las noches en las que ni pretendes y ni quieres -y no lo vas a hacer por nada del mundo- irte a dormir hasta que no caigas muerto por el pasillo de tu casa. Ese domingo volví a casa, y le descubrí evitándome. Pero, de repente sus ojos, enrojecidos, la casa, zafarrancho enrojecido. Al final de todo el drama, la idiotez. Médicos, limpieza de estómago, puntos, medicinas, un pastón, una semana de zafarrancho enrojecido. Y al cabo de siete días, ¡zas!, cayó de nuevo. Esa irresistible cinta magnética. Esta vez no fui yo quien se la descubrió en la boca. Tampoco se me ocurrió preguntar si se trataba del segundo volumen del Boom 6.

Kill Caries vol. 1

Kill Caries vol. 1

Los efectos del dolor de muelas

en 1966

"No puedo recordar exactamente cómo fue que hablamos sobre el señor Clutter. Debió de ser cuando recordamos los empleos, los distintos trabajos que habíamos hecho [...] Le conté que yo había trabajado durante un año en un importante campo triguero, en el oeste de Kansas. Para el señor Clutter. Quiso saber si el señor Clutter era un hombre muy rico. Le dije que sí. [...] Y desde entonces nunca jamás dejó Dick de preguntarme cosas de aquella familia. ¿Cuántos eran? ¿Que edad tendrían los niños? ¿Cómo se llegaba a la casa exactamente? [...] Dick empezó a hablarme de matar al señor Clutter. Decía que él y Perry se irían para allá a robar y matarían a todos los testigos, a los Clutter y a quien quiera anduviera por allá. Me describió docenas de veces cómo iban a hacerlo, como él y Perry iban a atarlos y después a pegarles un tiro." [...]
"—Yo me he alegrado también, Sue. ¡Buena suerte! —le gritó mientras ella desaparecía sendero abajo, una graciosa jovencita apurada, con el pelo suelto flotando, brillante.
Nancy hubiera podido ser una jovencita igual.
Se fue hacia los árboles, de vuelta a casa, dejando tras de sí el ancho cielo, el susurro de las voces del viento en el trigo encorvado."


Aquel vendedor de prosa sunsilk.

El nuevo cuadrilátero

Es difícil comparar el final de la Liga con el inicio de la temporada. El suspense, en ambos casos, está servido y entremezclado con el tesón de quien aguanta hasta el final y con la ilusión de un nuevo comienzo. Se lo pueden preguntar a Zapatero y a Rajoy, que, según afirmaba el diario El País hace un par de días, ambos se enfrentan a un nuevo curso decisivo. Pero resulta mucho más excitante el nuevo campo de batalla que se ha originado tras los cambios políticos y económicos de estos últimos meses, y no se trata, sin embargo, del campo de la Carrera de San Jerónimo. Es en el campo de las ondas radiofónicas donde este año la batalla sí que se presenta trascendente. Al margen de estudios de mercado y sondeos del EGM, ahí se decidirá quién y de qué color será la tendencia en la que convergan los medios, y casi la mitad de España. Nuevas emisoras, pero mismas caras. Más monopolización del espectro radiofónico, así los dinosaurios se podrán devorar mejor. La Ser, Onda Cero, RNE, Punto Radio, y la COPE, casi a punto de subir al cuadrilátero, en una pelea que me recuerda a la que oficiaban los luchadores del mítico y teatrero Pressing Catch.

¿Cómo haremos para desaparecer?

¿Cómo haremos para desaparecer?

Blanchot siempre repetía estas palabras. Del mismo modo las ha repetido Rosario Girondo, angustiado y psicótico debido a su literaria enfermedad, acaso porque su hijo no podía escribir, como Bartleby, nuestro patético escribano favorito. Porque entre ser y ser nada, hay quien escoge lo segundo, aunque habría que remarcar que no se trata de un suicidio ejemplar. Es discurrir de forma anodina por el vacío que de vez en cuando emerge por entre las teclas de la máquina de escribir y por entre las letras de la página de tu libro favorito. ¿Cómo haremos para desaparecer? Desaparecer por entre páginas que a veces me imagino más blancas que la nieve que Walser pisaba, donde murió, vestido con su traje de paseo. Desaparecer por entre los días eternos, por entre bucles de recuerdos, vestida con mi vestido nuevo. ¿Cómo haremos para desaparecer? Un paso más aquí, un paso (no) más allá.

Donostiako Zinemaldia Nazioarteko 4

De repente el contínuo bucle que ha sido el dolor estival se acerca a su salida. De colores aún por inventar. De nudos ya desechos. Y Edurne viene a San Sebastián.

Seppuku

Seppuku

Ante la huelga de las grúas que ya se ha extendido a toda España, los conductores que regresen a sus hogares metropolitanos y se encuentren, como mi padre, con el Juanele estropeado, ésta puede ser una de las opciones. Espero que no la única.

Ortotipografía desfragmentada

La banda ampla i el copyright són també factors limitants de la difusió del multimèdia. El multimèdia té problemes per integrar-se en el funcioament de les redaccions convencionals perquè els continguts provenen de diversos productors. Hi ha dos maneres de veure-ho: el multimèdia és la suma de diferents formats (model convergent) o el site s’estructura en
diverses opcions: audio-video-text etc (model divergent). Molts dels sites que tenen multimèdia ho fan en una perspectiva convergent (CNN o BBC). Els que són divergents són molt més estranys...bla,bla,bla


El dia que los floppys y las disketeras dejen de arruinar las previsiones de la distribución tiempo estudio-tiempo libre, las nuevas tecnologías serán otra cosa. ¿Por qué no instalar grabadoras de cd en la mítica 416, por ejemplo? ¿Haríamos acaso un uso indebido de las flamantes tostadoras? Por supuesto. De eso no debe haber ninguna duda. Pero dejaríamos de lado, y de una vez por todas, el obsoleto, aunque carismático, disco de tres y medio. Cierto es que para eso se crearon los zips, aunque, no debemos alejarnos ni de la realidad ni de las tendencias del mercado: el cd es casi la gran corriente que ha conseguido unir a miles de sujetos y sujetas diferentes bajo un mismo paradigma hacia la utopía tecnológica. Ahora ya lo veo más claro. Cuando vuelva la delegada, esa será la propuesta número uno.

“Vai-e-vém” Joao César Monteiro

Si se desconoce toda la iconografía alegórica que rodea la figura de Joao César Monteiro, el espectador podría pensar del difunto director portugués que no es más que un pequeño Nosferatu saltarín, provocador e irreverente cada vez que abre la boca en su encuentro con el séptimo arte. Puede ser que sea así, aunque, en realidad, nada parece ser gratuito en la filmografía de este realizador desconocido en nuestras tierras. “Vai-e-vém” es su último film, estrenado póstumamente, y que resulta, de una manera acaso intencionada, su testamento: Monteiro lo rodó cuando estaba casi agónico debido al acecho de un cáncer galopante. Por ello, no parece extraño que en la primera secuencia, Joao Vuvú, el protagonista y supuesto, nada sutil, alter-ego de Monteiro, de repente, lance en un parque una bolsa con un hígado hacia una bandada de palomas, una escatológica premonición de su paso hacia el más allá. Reaccionario, provocador tanto verbal como visualmente, esclavo y a la vez trasgresor de la herencia católica de la patria vecina, Monteiro firma (ó) en forma de un ritual de serenos contraluces y ruta de un mismo autobús, su pequeña gran cosmogonía cinematográfica, un final reducido a un solo plano fijo: la visión de un ojo de color azul viejo.