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La Copa de Europa

jordà

jordà

Adiós a un entrañable entrevistado.

23 de junio

23 de junio

San Juan y summertime.

homer

homer

Toda la noche fuera de casa, walking on the wild side.

solsticio

solsticio

Here comes the summer, con los deberes casi hechos.

extra-ordinario

extra-ordinario

me aguanto las ganas

del 50,6 por ciento

del 50,6 por ciento

En el tiempo que he tardado en a)ir al banco, b)sacar dinero, c)ir a la farmacia y comprarme medicinas, y d)acercarme al supermercado, aún permanecía en la misma esquina de mi calle un grupito de cuatro personas, recién salidas del after del barrio sin un destino, por lo que parecía, muy concreto. Ellos y su gafas de sol se han sentado en el bordillo de la portería, han llamado por el móvil, se han abrazado y luego han acabado marchándose recto por la Diagonal dirección Besós. Los últimos resquicios del Sonar. Imagino que ninguno de lso cuatro debe pertenecer al 49,4 por ciento que ayer fue a las urnas. Ganó la abstención, aunque, por mucho que pese, no es vinculante. Hipocresías de la democracia.

home

home

Mientras la enfermedad avanza, suena Galaxie 500 en esta mañana de soleada incertidumbre.

fragmento 2

Now she's in a beautiful place over the country.

fragmento

fragmento

“Sus dedos están morados”, le dijo ayer por la tarde. Quedaron para que le devolviera las llaves de casa, donde había estado durmiendo estos días previos al sonar. Quien imaginaría desearle la muerte a alguien, pensó. Y esa idea retomó fuerza ya de noche, al sostener en sus manos El Año del Pensamiento Mágico de la estadounidense Joan Didion. Durmió.

 

La mañana siguiente era sofocante, de embotellamiento en un festival veraniego. En la biblioteca, estuvo media hora debatiéndose entre quitar el hilito de plata de la tercera página o no usurpar el libro que debería tener finalizado antes del martes. No era una gran traducción, pero leerlo en castellano sería mucho más rápido que en su idioma original. “No hagas trampas”, se dijo y se marchó, manos vacías, de la que hace tiempo dejó de ser su universidad. Mientras conducía hacia el trabajo, en su cabeza sonó Canonball.

today

today

when you sleep

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34721 km

34721 km

Hacia años que no dejaba que cayera por mi gaznate el dañino jack daniels del moog. No sé si ha sido el parroquiano asunto que me espera atender en pocas horas o el hecho de que ya pocos resquicios quedan de ti. Parece mentira, pero joder, qué rápido pasa el tiempo.

dorléac sis

dorléac sis

Les plus belles de la France

...

...

Today is the day, he told me this morning.

sunrise

sunrise

Segunda oportunidad

gancho derecho

gancho derecho

Tanto por una como por otra razón, siempre hemos querido a Jimmy.

gancho izquierdo

gancho izquierdo

Sexo, Burgess y gas natural. Es verdad, también Franz Kromer anda en mi cabeza.

la última canción

...de su concierto del viernes.

sin título

sin título

El último día se saldó con un sabor agridulce, por una parte acabó con el estupendo regalo de Silvia (un siete pulgadas de The Pioneers de Tunng -el grupo del que, paradójicamente, he oído hablar más en estos tres días de festival), y la inesperada presencia de Ira Kaplan en la parada de la radio -un momento irrepetible-. Pero ya andabamos cansados, de hecho, Lou Reed consiguió agotarnos -por pesado-; de Surfin'Bichos sólo llegué a oír El Rey del Pegamento, El Final de una Quimera y Gente Abollada, y me pareció espléndido, pese a que se echó de menos más público debajo del escenario para tan ilustre ocasión; y el concierto de Violent Femmes lo ví casi sin ganas y más de un malentendido. La siguiente parada: Stereolab. Desde las gradas apareció una de nuestras chicas favoritas, recién despertada de una breve siesta, y con ella celebramos el gran concierto de los británicos, casi perfecto si no fuera por lo raras que sonaron Miss Modular y Cybele's Reverie, sólo salvadas por el delirante e inacabable final que nos descubrió en un simpático dancing. Finalmente, los escoceses Mogwai salieron al himno de la Champions y dejaron claro que venían a triunfar (alguién habló de minimal metal, atmo-heavy, epic-atmo-metal...), así que, cuando ya lo tenían todo ganado, les abandonamos para ir al show de los Boredoms (su concierto prometía ser más ruidoso que el de los Animal Collective), a quienes, tras media hora esperando, no conseguimos ver tocar, tan sólo retocar su ¿exageradamente? complicado montaje de tres baterías a lo Eli, eli, lema sabachthani?. Y, muy cansados, nos fuimos. Y ni anoche cayó otra multa ni esta mañana resaca.

27 mg/ litro

27 mg/ litro

A sólo dos centésimas del máximo permitido, 217 euros de multa -¡con el descuento!- gracias al agente 22526. Será que tengo mala suerte o cara de algo que todavía no acierto a adivinar, pero ya van dos años consecutivos que me multan -espectacularmente por nada- a la salida del primavera. Hay testigos: yo no hice cosas raras. Incluso esquive gentilmente a un tipo que deambulaba por en medio de la Diagonal. A éste si que ni le pararon ni le multaron y era, lo juro, mucho más peligroso que mis dos centésimas de más en la sangre.

Así que, henchida de rabia y dolor, afronto el último día del festival. Hoy me perderé LD & The New Criticism y Big Star por la tarde, pero me he prometido un poco de radio, estar en Lou Reed- Violent Femmes-Surfin' Bichos, y unos bailes en Stereolab y Justice. Atrás queda ya, y con muy y buen grato recuerdo, el baile constante en el concierto de ESG (apunte: lo mejor del festival), y Wayne Coyne abriendo el magnificísimo show de los Flaming Lips con la espléndida Race for the prize. Estaba todo el mundo: marcianitos a un lado, santa clauses al otro, globos enormes, purpurina, confetti, el capitan américa, wonder woman y, last but not least, superman como encargado del megáfono. Lo ví con mis propios ojos: el Fórum vibró con Yoshimi.

cinco horas

cinco horas

La semana dio ayer un vuelco cuando descubrí en el buzón de casa los paquetes de discos (loon de los tapes n'tapes, el single de the boy least likely to, otros tres de davide balula) junto una onírica postal del eje del sur donde se ve a un elefante en la playa. Pensé, esto tiene que hacer cambiar tu suerte. Y lo hice tres veces. Así que hoy he abierto los ojos sin miedo, pese al terrible dolor de garganta, y me he dado cuenta de que sólo me quedan cinco horas de trabajo, un reportaje y la cartelera, en la oficina. Luego, de pie al sol de cuatro a nueve en la zona de Fira, donde estan los stands de las discográficas. Otra vez de festival, trabajando of course. Sólo, y por último, quería remarcar que esta será una edición diferente y todo el mundo sabe el porqué. Echaremos de menos a los Arcade Fire y la misión al abordaje, con todo lo que implica: las botellas de plástico en los muslos, las grabadoras, los amigos que están lejos, el alcohol, etc. La inevitable transformación de los tiempos. En fin, ahora ya sí, hasta el domingo. No olviden de sintonizar scanner y dejar de leer los diarios: todos mienten.