das nachrichten
Mientras escucha la última adquisición de La Copa de Europa, el sr.K dice que no se cree nada de nada.
Mientras escucha la última adquisición de La Copa de Europa, el sr.K dice que no se cree nada de nada.
El señor K. no consideraba necesario vivir en un país determinado. Decía:
-En cualquier parte puedo morirme de hambre.
Pero un día en que pasaba por una ciudad ocupada por el enemigo del país en que vivía, se topó con un oficial del enemigo, que le obligó a bajar de la acera. Tras hacer lo que se le ordenaba, el señor K. se dio cuenta de que estaba furioso con aquel hombre, y no sólo con aquel hombre, sino que lo estaba mucho más con el país al que pertenecía aquel hombre, hasta el punto que deseaba que un terremoto lo borrase de las superficie de la tierra. "¿Por qué razón -se preguntó el señor K.- me convertí por un instante en un nacionalista? Porque me topé con un nacionalista. Por eso es preciso extirpar la estupidez, pues vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella".
Lo de los Surfin' Bichos es más comprensible, porque Chucho publicaba en su discográfica (aunque no Mercromina, que editaban en Subterfuge). Y es que los de Sinnamon o se mueren de envidia o andan faltos de creatividad o el concierto de los Violent Femmes fue tan bueno (lo fue, arriba se puede comprobar) que poco lo puede superar. Algún responsable de la megapromotora debería explicar porque le están copiando el cartel -de nuevo- al Primavera Sound. Con lo que nos gustaría ver por estos lares a los Fiery Furnaces, ay, ay.
Olvidé que hubo un tiempo en que nada más encender la motocicleta empezaba a sonar Mi Hermana Pequeña.
Una calada y un sorbo de gintonic casero. El trago, demasiado aromático, me ha parecido devolverme a la semana pasada, donde la resaca se entremezclaba con playas de color turquesa y no con el insomio especiado que desprende esta última copa.
Sábado noche
Leo en El Periódico on-line que han descubierto dos estrellas flotantes que giran alrededor de ellas mismas y vagan libremente por el espacio, mientras que Pitchfork informa de que otra estrella, Arthur Lee, ha muerto. Con 61 años, la voz y el genio de la inconmensurable Alone Again Or ha fallecido de leucemia. Aquí encontraréis una versión del mítico tema por Calexico. Los bailoteos en el Màgic se han quedado huérfanos.
Ayer empecé a bajarme la discografía de Lee Hazlewood, iconoclasta trovador nacido en Oklahoma cuya carrera, siempre bordeando los márgenes, despuntó en los setenta. Seguramente ahora es más recordado por ser quien compuso la insinuante "Some velvet morning”, aquella que hace pocos años susurraba Moss, la femme fatale de las pasarelas, junto a Gillespie sobre una montaña de beats chirriantes. Un himno también versionado por Slowdive o la tétrica Lydia Lunch y que recuperé, antes de comprobar que el hastío continúa también en este agosto de tráfico desbordante, al llegar a casa anoche e imaginar otra recopilación con la que hacer pasar el tiempo y olvidar la cantidad de letra picada por el asunto de El Prat (ahora todos buscan señalar a un responsable cuando el viernes nadia se movía de su silla) y el reportaje de turismo de montaña.
La sucesión de canciones, me llevó casi una hora aunque no la terminé, era la siguiente: Been so Long-Vetiver // Alone again or-Calexico // Wish you were here-Pink Floyd // Chicago (acoustic version)-Sufjan Stevens // Ebrun (9v)-Davide Balula // Arañas-Úrsula // Tale from Black-Tunng // Postcards from Italy-Beirut // Pasado-El Chico con la Espina en el Costado // Evergreen-The Fiery Furnaces // Our Mutual Friends-The Divine Comedy // Papa was a Rodeo-The Magnetic Fields // Some Velvet Morning-Lee Hazlewood & Nancy Sinatra // Walking in the Sun-The Zombies // Here I Go-Syd Barret // Why I Try to Look So Bad-Comet Gain.
some dust in the corners
summer starts round here
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Tras el funeral, hoy me ha arrebatado los oídos esta canción. En unas horas nos vamos a ver al vickingo. Por fin.
A veces cuantos más muertos tienes a tu lado más vivo te sientes.
Los más grandes celebran el segundo aniversario de La Copa de Europa.
Viernes: una hora de cola y caos para conseguir la acreditación. Nos perdemos Belle and Sebastian y empezamos el summer sinnamon con los sosainas de los Cardigans. Corremos para ver la enérgica Spinto Band y hasta que no tocan la fulgurante Oh Mandy, no abandonamos esa carpa. De allí a Daft Punk, que con su nave-triángulo espacial nos abdujo hasta las tantas de la noche sin dejar de bailar. Massive Attack y Fatboy Slim funcionaron como un insustancial epílogo, asi que, ya amaneciendo, decidimos tomar el camino alternativo (Rambla Prim y Gipúzcoa hasta Aragón) y llegar a casa con estrellitas en el estómago. Sábado: siesta y, horas más tarde, cerveza en la zona de prensa, a la que siguió The Divine Comedy (mitad de concierto: Neil Hannon teatralizando la tragicómica y excelsa Our Mutual Friend), Rufus Wainwright a capella junto a su piano de cola, New Order mayores y sin voz pero con mayor predisposición que hace un año, Primal Scream ejemplificando el gran circo del rock and roll, y unos Chemical a todo bombo que instaban a buscar al camello más cercano. Final. Domingo: el usuario chaka606 vía soulseek está ayudándome a solventar la pesadez estival, a estas alturas tan hastiante como el verbo sin bordes de Lobo Antunes o la gravedad de nitroglicerina en la otra punta del Mediterráneo.
Así duele otro verano es una frase extraída de un disco de 1997: "Así duele un verano", de los madrileños Migala, que escuché por primera vez, paradójicamente, una primavera. Hace dos años esta frase, ya leyenda, se popularizó a raíz del hastío veraniego de entonces y que se ha ido sucediendo estío tras estío. También es el nombre de unas recopilaciones, ahora ya fuera de catálogo, de Axe of Badness Prod. junto a A.M. Productions. Así que, si te encuentras cubriendo el último torneo de trekking en el País de los Pirineos, si quieres hacer surf y no puedes porque una banda de atracadores silenciosos te ha robado la tabla y te ha dejado un K7 de Los Chichos a cambio, si estás de reportera en el far west, o te vienen los recuerdos de las cárceles escocesas o existe algún complot para dejarte sin vehículo familiar, "Así duele otro verano III" puede servir como consuelo. La recopilación, que también funciona como regalo del segundo aniversario de La Copa de Europa, se autodestruirá a principios de agosto, justo en el ecuador de la estación. Aviso que para los puristas se está preparando la versión jipi-playera a cargo del sector alemán del eje hispano-germánico.
Alone again or / Calexico. Extraída del EP Convict Pool (2004), esta versión rancherilla y flamenca del clásico de Love es el mejor principio posible y que trae recuerdos de un viaje a Donosti y algún que otro dancing en el mítico Màgic.
Such Great Highs / Iron and Wine. La primera intención era incluir Naked as we came, también del barbudo Sam Beam, pero el rastreo del copyright -están en todas partes- me ha hecho cambiarla a última hora por esta versión lo-fi del super hit de Postal Service, una de las máximas influencias de Pilots in the Sky.
Surprise me 44 / Tunng. Una de las sopresas de este año, el folk electrónico de Tunng. Como muestra, la última canción del LP This is Tunng... Mother's Daughter and other Songs (2006), una canción muy bonita que recuerda a Simon & Garfunkel pasados por el centrifugado glitch.
Postcards from Italy / Beirut. También otra sopresa y que gustará, adelanto, a los amantes de las puestas de sol chancleteras. Con 19 años y después de un viaje por los Balcanes, la persona que se esconde tras Beirut ha conseguido con Gulag Orkestra (2006) uno de los discos más originales en años. Kusturica estaría orgulloso.
Seven of Nine / Tarwater. Los germanos ficharon por Morr Music el año pasado y consiguieron con The Needle was Travelling (2005) su álbum más pop y menos alemán. Seven of Nine es un temazo contenido con una de las letras más esperanzadoras heard ever.
Pour une flaque / Davide Balula. Un clásico en mi discografía. Hace dos años que el francés editó Peliculle (2004) y esta canción todavía me estremece. El tema perfecto para contemplar o imaginar el cielo estrellado.
Ceremony / Galaxie 500. Una fluctuante versión shoegazer de la canción póstuma de Joy Division incluida en On Fire (1989). Galaxie 500 deberían ser reivindicados de una vez.
DSR / Desert Hearts. Otro clásico instantáneo. Tensión postpunk y un negro negro vacío. De Let's get worse (2002), su hasta ahora único largo, los irlandeses tocaron el cielo del ruidismo. No se sabe porqué no salieron en las listas de entonces como tampoco la larga demora de su segundo disco.
Mothers, sisters, daughters & wives / Voxtrot. El último hype en los charts británicos son los estadounidenses (de Tucson, Arizona) Voxtrot, que con un par de EPS en su haber se han convertido en los niños bonitos de la prestigiosa revista Pitchfork. Este tema pertenece a Mothers, Sisters, Daughters & Wives (2006) y es casi igual de enérgico que Between Us & Them de los celebrados Moving Units.
Spinning and scratching / Love is all. Son suecos y con 9 Times the same song (2005) también se han alzado con el título de sensación de la temporada. Guitarras afiladas y erotismo histérico para un tema que bebe de las producciones Spector.
Grass / Animal Collective. Psicodelia de unos y ceros es la que ofrecen desde Brooklyn el colectivo animal con Feels (2005). Sólo decir que estuvieron 20 minutos de actuación en el pasado Primavera Sound aporreando los instrumentos a modo de jam session hasta que empezó a sonar Grass y alguién levantó una pancarta donde ponía, escrito con rotu, temazo.
Disco Girl / BMX Bandits. Los escoceses son uno de los nombres básicos para entender el auge del pop independiente británico durante los 90 más allá del britpop. Disco Girl, del LP C86 (1999), donde se puede encontrar una versión más lo-fi y con una chica cantando de este mismo tema- tiene una de las mejores progresiones rítmicas y parece casi la canción pop perfecta.
Movies / Comet Gain. Los del marginal David Feck visitaron nuestro país hace unos meses y, pese a que su concierto no fue de tirar cohetes, tienen una de las discografías más coherentes de la actualidad. Will you take me to the movies, de Realistes (2002).
Tom Courtenay / Yo La Tengo. Siempre más allá del bien y del mal, de Electr-o-pura (1995) se rescata este himno que hace saltar lágrimas en los ojos. Qué grandes que fueron los 90.
Brassneck / The Wedding Present. La guitarra enferma de David Gedge en la clásica historia de despecho. Bizarro (1989) es una de las cotas del indie rock y Brassneck inigualable carta de presentación. En 2005 volvieron por la puerta grande con Take Fountain (el disco que creo que aún tienes, grauler) para demostrar que todavía están en muy buena forma.
Insistor / Tapes n'Tapes. Los Pixies más rancherillos resucitan de la mano de los Tn'T. Otro de los highlights del año, pese a no haber sido editado aún en estos lares su álbum de debut, The Loon (2006). Viva la frontera.
Punks in the Beerlight / Silver Jews. Y la música americana con más clase viene con la profunda voz de David Berman, guitarrista del cantante de Pavement. Esta canción pertenece a su último LP, Tanglewood Numbers (2005), y el Apolo vibró el pasado 26 de junio cuando sonaron sus primeros acordes.
Yeah Yeah Yeah Song / The Flaming Lips. De At War with Mystics (2006) se extrae esta optimista canción de los magníficos morritos ardientes. Su aparición en esta recopilación era inevitable, así que el penúltimo puesto para un tema que busca cambiar el mundo. Yeah.
Love will tear us apart / Calexico. Y como si fuera un loop, terminamos como empezamos, con una versión de un clásico por parte de los siempre eficaces Calexico. Incluida en el recopilatorio Sweetheart 2005: Love Songs (¿?), y bajada por el soulseek, Joy Division adopta otra textura gracias a las guitarras fronterizas de los de Arizona. Se cierra el círculo.
Bonus extra
Soldier Girl (alternate version) / The Polyphonic Spree.
Descárgate aquí la portada y aquí la contraportada, cortesía de Juan Experimentos.
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Descanse, por fin en paz, Syd Barret.
El hastío veraniego empieza a fraguarse. No sólo por el desasosegante reencuentro con el trabajo después de una semana en el politoxicosmos ni con mi ordenador que es ahora uno nuevo, limpio, vacío y sin memorias (ni la discografía entera de Sarah Records), sino porque, tras ahondar en la rumba-explotation gracias a esas estupendas SUMMER SESSIONS vía Punki, se hace público que Los Chunguitos se despiden de su nombre. Después de más de 30 años en el mundo de la rumba, con hitazos como "Ay, ¡qué dolor!", "Me quedo contigo" o "Dame veneno", a partir de ahora Los Chunguitos se llamarán Los Hermanos Salazar, así a secas, y en lugar de un trío serán un dúo. "Sabemos que la gente nos seguirá llamando ’Los Chunguitos’, igual que a Alaska la siguen llamando Alaska", dijeron los hermanos Juan y José Salazar, los dos miembros históricos y ahora principales del otrora trío. No es el único cambio. La transformación del nombre va acompañada de un giro de noventa grados en su música, dicen adiós a la rumba para abrazar el flamenco, y marginan para siempre las desgarradas letras dedicadas a la droga que tanto se tararearon en cárceles y que tanto popularizaron Saura y De la Loma en míticos filmes como "Deprisa, deprisa" o "Perros Callejeros".
Nuestras despedidas son siempre taciturnas, oblicuas y un tanto somnolentes. No recuerdo cuándo, pero en algún momento supongo que decidimos tácitamente que tendrían que ser de esa manera. No son los Units, es Calexico, pero, si el ordenador no se hubiera jodido, creo que el cd que le debo podría empezar o acabar así.
En construcción
Spiderman también me ha felicitado.