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La Copa de Europa

BAFF -día 2-

BAFF -día 2- Decía que el BAFF nos recibiría con una patada en el estómago. Pues bien, no se equivocó. Nobody knows nos dejó a todos sin habla, y a mi con un tiemble en las piernas que me plantó en mitad de las Ramblas gracias, además, a las mil lágrimas que regué esa noche. Como bien apuntó, ese nadie sabe que titula la trágica historia de cuatro hermanos abandonados a su suerte en un pequeño apartamento de una ciudad de Japón, no es más que la indiferencia que practica toda la sociedad ante un hecho que por cotidiano no deja de ser terrible. Nadie sabe quiénes son, de donde salen y, mucho menos, adonde van. Primeros planos de hiperrealismo emotivo.
Por otro lado, la esperadísima Café Lumière, firmada por el taiwanés Hou-Hsiao-hsien -el de Millenium Mambo, recuerden- nos aproximó a la siempre presente incomunicabilitá de los tiempos actuales. Bellas metáforas de trenes que se cruzan constantemente, conjugado con la pasmosa -y, ¿por qué no? soporífera- cotidianidad de una chica periodista que está embarazada y decide criar sola a su futuro hijo. Junto a ella, un joven librero que se dedica a grabar los sonidos de los trenes -el cada vez más presente Tadanobu Asano--, y los padres de ella, tradicionalistas y, a la vez, distantes de la vida de su hija y de las suyas mismas. Una fábula de la soledad servida con la sencillez y la lúcida valentía con la que también filmaba el aquí homenajeado, maestro Ozu.
Chapéau.

Pregunta de Trivial: ¿por qué cada día del trabajador tengo que trabajar?

2 comentarios

donna darko -

yo también estuve temblando ante el drama del pobrecito akira...a ver si nos encontramos un día de estos entre filipinas y japón!:)

el de LV -

Porque sos una precaria ;-)